Imagina una mesa grande, llena de la mejor comida, perfectamente preparada. Así es como vemos la Palabra de Dios, y es nuestra gozo y privilegio animar a otros Cristianos a encontrar un lugar en esta mesa y compartir este banquete con nosotros. El plan de lectura es simplemente el menú y el reto es convertirnos en Cristianos que viven y respiran la Palabra de Dios.

A pesar de que la Palabra de Dios está disponible en abundancia para nosotros, muchos Cristianos batallan en desarrollar un hábito de la lectura -de simplemente leer la Palabra. Lo hemos convertido en algo bien complicado y también lo hemos menospreciado. Lo hemos convertido en algo solamente de reflexión privada, de introspección, y hemos olvidado el elemento de la hospitalidad, los Cristianos han dejado a un lado esa practica de invitar a otros a leer la Biblia con nosotros.

El Reto de la Lectura de la Biblia  tiene dos metas principales.

La primera es vencer todos esos obstáculos que han apartado a los Cristianos de leer la Biblia. Somos gente con los pies en la tierra, realistas, y prácticos. Queremos verte tener éxito, y ¡estamos seguros de que puedes hacerlo! No estamos interesados en la culpa ni en un desempeño perfecto, sino que queremos ver a más Cristianos ser transformados en hombres y mujeres de la Palabra.

La segunda meta es ayudar a equipar a los Cristianos que ya leen su Biblia a compartir su amor por la Palabra. Nosotros ponemos a su disposición nuestros recursos, esperando que los hagan suyos.

¡Ven! ¡Sé bienvenido a este banquete increíble!

¿Cómo me puedo unir?

En el reto de la lectura de la Biblia  tratamos de darte todo el apoyo que necesitas, pero a ti te toca escoger el tipo de apoyo que quieres. Para unirte, ¡solamente necesitas leer la Biblia con nosotros! 
 
Tenemos diferentes cuentas en los medios sociales que puedes seguir, correos electrónicos a los que te puedes suscribir,  grupos de Facebook para unirte -pero todas estas cosas las ofrecemos solamente como algo adicional para darte ánimos y ayudarte a continuar. 
 
El corazón de este reto es y siempre será tan simple como abrir la Palabra de Dios y leerla. 
Si te retrasaste, ¡reintégrate!
Si te saltaste el desayuno y el almuerzo, no te los tienes que comer antes de que puedas comer la cena. ¡Come con nosotros ahora! Siempre empieza hoy leyendo la lectura de hoy. Este plan incluye días para ponerse a corriente porque entendemos lo que es la vida real.
Teológicamente diversos, pero literalmente en la misma página.
Porque nuestro enfoque está centrado en la Palabra de Dios, podemos confiar las diferencias que hay entre nosotros al Espíritu Santo. Somos libres de animarnos unos a otros a leer la Palabra sin preocuparnos. No estamos aquí para enseñar las Escrituras unos a otros, sino para compartir el amor de las Escrituras unos con otros.
No permitas que el ideal perfecto sea el enemigo de un buen hábito.
Es imposible exprimir cada gota de cada pasaje, pero no te preocupes, ¡vas a regresar! Porque nuestra meta es leer la Biblia toda la vida, vas a tener muchísimas más oportunidades de entender mejor cada pasaje.
Nuestro ritmo es más rápido, pero no tan rápido como lo crees.
Toma el tiempo que te lleva leer (¡a un ritmo normal!) 2 Timoteo. Es un libro de 4 capítulos, y de más o menos el mismo largo que las lecturas asignadas para el plan de verano. Lo más probable es que te va a llevar mucho menos tiempo de lo que te imaginas. Y si sigues creyendo que no tienes tiempo, ¡checa cuánto tiempo pasas en las redes sociales!
NADA está a la venta en el Reto de la Lectura de la Biblia.
Este es un ministerio que desde la raíz está formado por gente que ama la Palabra de Dios. No vas a necesitar comprar nada para unirte, ni suscribirte, ni registrarte, ni nada por el estilo, ¡tampoco vas a cobrarles a tus amigos por unirse!
Nuestra meta es la formación de hábitos no un desempeño impecable de una sola vez.
Queremos ayudarte a vencer los obstáculos que te han impedido acercarte a la Palabra de Dios. Para que sigas viniendo, una y otra vez, y luego, otra vez más.
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The Bible Reading Challenge is a ministry of Christ Church, Moscow, ID.